El Gobierno peruano pondrá en vigencia desde el 1 de noviembre el Protocolo de Optimización del Tratado de Libre Comercio (TLC) con China, acuerdo que actualiza y moderniza el tratado vigente desde 2010 para adaptarlo a las nuevas dinámicas del comercio internacional.
La actualización contempla la modernización de siete capítulos e incorpora cinco nuevos, entre ellos los relacionados con comercio electrónico, competencia, cadenas globales de suministro, cooperación en normas y medio ambiente.
Según la Cámara de Comercio Peruano China (Capechi), estos cambios buscan facilitar las operaciones de comercio exterior, fortalecer la cooperación aduanera, impulsar la economía digital y promover una mayor inversión china en el Perú.
Asimismo, se han actualizado los capítulos referidos a reglas de origen, procedimientos aduaneros, comercio de servicios, inversión, propiedad intelectual y medidas sanitarias y fitosanitarias.
Estas modificaciones permitirán agilizar los procesos de importación y exportación, además de generar nuevas oportunidades para las micro, pequeñas y medianas empresas.
En el sector servicios, el acuerdo incorpora medidas destinadas a fomentar inversiones en telecomunicaciones y transporte multimodal, además de impulsar coproducciones entre Perú y China para promover locaciones nacionales y destinos turísticos peruanos.
La entrada en vigor de esta actualización se produce en un contexto de estrecha relación económica entre ambos países.
China es actualmente el principal socio comercial del Perú y concentra alrededor del 35% del comercio peruano. En 2025, las exportaciones peruanas hacia el mercado chino alcanzaron los US$ 32.600 millones, siendo los minerales los principales productos enviados al gigante asiático.

