El Ministerio Público formalizó una investigación preparatoria contra Andrés Avelino Hurtado Grados, conocido como «Chibolín», sus hijas Josetty Hurtado y Génesis Hurtado, así como su expareja María Luisa Huaytalla, conocida artísticamente como Marilú Montiel, por el presunto delito de lavado de activos agravado en la modalidad de conversión y transferencia.
Según la hipótesis fiscal, entre 2017 y 2024 se habrían realizado transferencias y depósitos por un total de US$ 1.125.000 a favor de las investigadas mediante una red de presuntos intermediarios.
Las diligencias buscan determinar el origen de los fondos y la participación de cada una de las personas involucradas.
De acuerdo con el expediente fiscal, Josetty Hurtado habría recibido depósitos por US$ 484.000, Génesis Hurtado por US$ 290.000 y Marilú Montiel por US$ 351.000, montos que actualmente son objeto de investigación por las autoridades.
La Fiscalía sostiene que Andrés Hurtado habría ordenado a personas de su entorno recibir dinero en efectivo de presunta procedencia ilícita para luego realizar depósitos en favor de sus familiares y expareja.
Además, uno de los colaboradores declaró que enviaba las constancias de las transferencias por WhatsApp al conductor y notificaba a las beneficiarias una vez efectuados los depósitos.
La investigación también identifica a ocho presuntos intermediarios que habrían participado en las operaciones financieras bajo análisis.
El Ministerio Público deberá establecer el papel que cada uno habría desempeñado dentro de la cadena de transferencias.
Como parte de las acciones en curso, la Fiscalía también solicitó ocho meses de prisión preventiva para Andrés Hurtado, quien actualmente permanece recluido en el penal de Lurigancho.
Las investigaciones buscarán determinar si los fondos investigados guardan relación con presuntos delitos como corrupción de funcionarios, minería ilegal y tráfico ilícito de drogas.

