El Poder Judicial rechazó el pedido del expresidente Martín Vizcarra para cumplir en libertad la condena de 14 años de prisión mientras se resuelve su apelación.
La Tercera Sala Penal de Apelaciones Nacional ratificó la ejecución provisional de la sentencia, por lo que Vizcarra continuará recluido en el penal de Barbadillo.
- El Cuarto Juzgado Penal Colegiado Nacional condenó en noviembre de 2025 a Martín Vizcarra a 14 años de cárcel por el delito de cohecho pasivo propio, en agravio del Estado.
- La sentencia se relaciona con presuntos actos de corrupción vinculados a la adjudicación de obras públicas durante su gestión como gobernador de Moquegua.
- Vizcarra apeló la decisión, buscando que se suspenda la ejecución de la condena mientras se resolvía su recurso.
- El 26 de enero de 2026, la Tercera Sala Penal de Apelaciones Nacional declaró improcedente la solicitud de la defensa de Vizcarra.
- Los jueces Enríquez Sumerinde, Magallanes Rodríguez y Guillén Ledesma concluyeron que no se cumplen los presupuestos legales para suspender la ejecución provisional de la sentencia.
- La sala enfatizó que las sentencias condenatorias de especial gravedad generan consecuencias inmediatas, incluso si aún no existe un fallo definitivo en segunda instancia.
- En el mismo fallo, se dispuso que el penal de Barbadillo remita informes cada 15 días sobre la condición y estado de salud del expresidente.
- La defensa de Vizcarra alegó que debía esperar en libertad el resultado de la apelación, invocando su estado físico y el principio de presunción de inocencia.
- El tribunal respondió que la ejecución provisional de la condena es una medida necesaria para garantizar la eficacia del proceso y la seguridad jurídica.
- Además, descartó que existan riesgos graves para la salud del exmandatario, señalando que el penal cuenta con mecanismos de control médico.
- La decisión ha generado debate político en el país. Sectores opositores consideran que la ratificación de la condena fortalece la lucha contra la corrupción y marca un precedente de que ningún expresidente está por encima de la ley.
- En contraste, simpatizantes de Vizcarra sostienen que se trata de una medida excesiva y que el proceso judicial tiene un trasfondo político.
- Analistas señalan que el caso refleja la fragilidad institucional y la necesidad de reforzar la independencia del Poder Judicial frente a presiones externas.
- Vizcarra permanecerá recluido en el penal de Barbadillo, donde también se encuentran otros expresidentes procesados por corrupción.
- La decisión reafirma la política de ejecución inmediata de sentencias condenatorias, incluso en primera instancia, cuando se trata de delitos graves contra el Estado.
- El caso abre un debate sobre la presunción de inocencia y la aplicación de medidas restrictivas antes de que exista una sentencia firme.
La ratificación de la condena contra Martín Vizcarra y su permanencia en prisión preventiva mientras se resuelve la apelación constituye un hecho de gran relevancia política y judicial en el Perú. El fallo de la Tercera Sala Penal de Apelaciones Nacional no solo afecta la situación personal del expresidente, sino que también envía un mensaje claro sobre la firmeza del Poder Judicial frente a casos de corrupción de alto nivel.

