Callao, 28 de octubre de 2025.
La noche del lunes 27, alrededor de las 9:00 p.m., un conductor de transporte público fue asesinado a balazos por presuntos sicarios mientras manejaba su unidad cerca del paradero Z, en la Av. Néstor Gambetta, rumbo a Ventanilla. El crimen ocurrió en pleno estado de emergencia decretado por el Gobierno para enfrentar la ola de violencia y extorsión que afecta a Lima y Callao.
La víctima fue identificada como José Johnny Eskeche Ningles, de 47 años, quien recibió varios impactos de bala desde una motocicleta en movimiento. El ataque fue directo y premeditado, según testigos, y se produjo en una zona de alta circulación, generando pánico entre pasajeros y transeúntes.

Bloqueo masivo como respuesta ciudadana
Desde las primeras horas del martes 28, decenas de transportistas bloquearon ambos sentidos de la Av. Gambetta, utilizando vehículos, piedras y barricadas improvisadas. La protesta se concentró en los alrededores del paradero Santa Fe, donde los manifestantes exigieron garantías para su seguridad y denunciaron la inacción de las autoridades frente al avance de mafias extorsivas.
“Ya no podemos trabajar tranquilos. Nos matan por no pagar cupos. ¿Dónde está el estado de emergencia?”, reclamó uno de los conductores durante la protesta. La indignación se extendió entre gremios de transporte, vecinos y comerciantes, quienes afirman que la violencia se ha normalizado en rutas clave como Callao–San Miguel y Ventanilla–Centro.
Intervención policial y tensión en la zona
La Policía Nacional del Perú (PNP), junto con efectivos de la Marina de Guerra, intervino para liberar la vía, lo que generó momentos de tensión y enfrentamientos con los manifestantes. Algunos transportistas obligaron a los pasajeros a descender de las unidades como medida de presión, mientras otros denunciaban amenazas previas por parte de extorsionadores.
Investigación en curso
El Ministerio Público ha iniciado las diligencias para identificar a los autores del crimen, mientras que la División de Investigación Criminal (DIVINCRI) del Callao analiza cámaras de seguridad y testimonios. Se presume que el asesinato estaría vinculado a redes de extorsión que operan en el transporte informal y formal de la zona.
Estado de emergencia bajo cuestionamiento
El crimen ha puesto en tela de juicio la efectividad del estado de emergencia vigente, que contempla patrullaje militar, restricciones de reunión y operativos focalizados. Sin embargo, los gremios denuncian que las medidas no han logrado frenar los asesinatos, amenazas ni cobros ilegales que afectan a cientos de conductores.
