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Acusaciones cruzadas, cuestionamientos sobre lealtades políticas y una renuncia que reconfigura el escenario electoral
Lima, Perú — La confrontación entre Fuerza Popular y Rafael López Aliaga, líder de Renovación Popular y exalcalde de Lima, ha escalado en los últimos días, revelando profundas fisuras dentro del espectro político de derecha en Perú. Las declaraciones del exburgomaestre, quien responsabilizó al fujimorismo por el fracaso del proyecto del tren Lima-Chosica, han desatado una serie de respuestas contundentes por parte de los principales voceros del partido liderado por Keiko Fujimori.
El tren Lima-Chosica como detonante
Durante una entrevista en RPP Noticias, López Aliaga acusó a Fuerza Popular de haber bloqueado su iniciativa para implementar el tren Lima-Chosica, una propuesta emblemática de su gestión municipal. La afirmación fue rápidamente desmentida por Luis Galarreta, secretario general del partido fujimorista, quien calificó la acusación como infundada y oportunista.
“No sé de dónde saca que Eduardo Arana y Raúl Pérez Reyes hayan sido ministros cercanos al fujimorismo. De lo único que hay constancia es de que él era el tramitador del CV del señor José Luis Gil, ex GEIN, para ministro del Interior ante la señora Boluarte”, declaró Galarreta.
El vínculo con Dina Boluarte y las contradicciones
Uno de los puntos más álgidos del enfrentamiento gira en torno a la relación de López Aliaga con la expresidenta Dina Boluarte, quien fue destituida por el Congreso por incapacidad moral. Según Galarreta y otros voceros de Fuerza Popular, López Aliaga habría gestionado personalmente la postulación de José Luis Gil como ministro del Interior durante el gobierno de Boluarte, lo que contradice su actual postura crítica hacia esa administración.
El congresista Alejandro Aguinaga fue aún más directo en sus declaraciones:
“Convenientemente, olvida que fue tramitador de Dina Boluarte, entregando currículums para los ministerios. ¿Producto de qué? No lo sabemos, habría que hacerle algunos análisis”, escribió en su cuenta de X (antes Twitter).
Aguinaga también recordó que fue el gobierno de Boluarte el que facilitó el endeudamiento que hoy compromete las finanzas de la Municipalidad de Lima, señalando que López Aliaga parece ignorar ese antecedente en sus críticas actuales.

Seguridad, populismo y cálculo político
Otro punto de fricción se dio tras el asesinato de un manifestante durante las recientes protestas en Lima. López Aliaga pidió la salida del ministro del Interior, Vicente Tiburcio, y del comandante general de la Policía Nacional, Óscar Arriola, lo que fue interpretado por Fuerza Popular como una maniobra populista.
“Eso me parece de un cálculo grotesco. Allí te demuestra qué tan real y sincero es su respaldo a las Fuerzas Armadas y a la Policía por una situación lamentable que todavía hay que investigar”, opinó Galarreta.
El dirigente fujimorista añadió que cualquier muerte es lamentable, pero que utilizarla como argumento político a pocos días de asumir un nuevo rol es irresponsable y oportunista.
Renuncia y carrera presidencial
La tensión se agudiza en un contexto electoral complejo. López Aliaga renunció oficialmente a la alcaldía de Lima para postular a la Presidencia en las elecciones generales de 2026, decisión que ha sido interpretada por Fuerza Popular como un abandono de responsabilidades en medio de una crisis social y política.
“Sorprende la facilidad con la que cambia de posición. Su entrevista en RPP trajo a la memoria el mismo estilo del ‘Sano y Sagrado’ cuando llegaba la resaca y olvidaba las promesas usando expresiones incongruentes para culpar a otros de sus incumplimientos”, ironizó Aguinaga.
En las encuestas más recientes, López Aliaga lidera la intención de voto por encima de Keiko Fujimori, quien ha sido candidata presidencial en tres ocasiones sin éxito. Esta nueva postulación reconfigura el tablero político y anticipa una campaña marcada por recriminaciones internas y disputas por el liderazgo de la derecha.
Llamado a la coherencia
El cierre del mensaje de Fuerza Popular fue un llamado a la responsabilidad política.
“En política, primero se debe ordenar las ideas, analizar la viabilidad de las propuestas y luego expresarlas. Si se promete algo, se cumple, especialmente si se trata de alguien que aspira a la Presidencia”, concluyó Aguinaga.

