Ica, 20 de noviembre de 2025 — Un hecho alarmante sacudió la tranquilidad del Hospital EsSalud Augusto Hernández Mendoza en la ciudad de Ica. Un bebé recién nacido fue raptado en horas de la madrugada por una mujer que se hizo pasar por personal de salud.
La rápida intervención de la Policía Nacional del Perú (PNP) permitió ubicar al menor sano y salvo en una vivienda del distrito de Parcona.
La presunta autora del secuestro, una extrabajadora del hospital, fue detenida y enfrenta cargos por secuestro agravado.
I. El rapto: una madrugada de confusión y angustia
El incidente ocurrió alrededor de las 4:00 a.m. del miércoles 20 de noviembre, cuando una mujer vestida con indumentaria blanca ingresó a la sala de hospitalización del área de Gineco-Obstetricia del hospital EsSalud Augusto Hernández.
Según el testimonio de la madre del menor, la mujer se presentó como enfermera y le indicó que debía llevar al bebé para realizarle un cambio de ropa.
Minutos después, el personal médico notó la ausencia del recién nacido y se activaron los protocolos de emergencia.
La familia del menor denunció de inmediato el hecho ante la Policía Nacional, lo que permitió iniciar un operativo de búsqueda en coordinación con la Fiscalía Provincial Penal de Turno de Ica.
Las cámaras de seguridad del hospital captaron a la sospechosa saliendo del establecimiento con el bebé envuelto en una manta.
II. La investigación: rastreo, inteligencia y captura
El general PNP Leiby Huamán Daza, jefe de la Región Policial Ica, informó que gracias al análisis de las imágenes de videovigilancia y a labores de inteligencia, se logró identificar a la presunta autora del rapto: Sayra Sandy Pusa Hernández, una extrabajadora de limpieza del mismo hospital, quien habría sido cesada meses atrás.
La mujer fue ubicada en su domicilio en el distrito de Parcona, donde fue intervenida por agentes policiales.
En el interior de la vivienda se halló al recién nacido en buen estado de salud.
Según las primeras diligencias, la mujer habría fingido un embarazo ante su entorno familiar y habría planeado el rapto para simular el nacimiento de su supuesto hijo.
El menor fue trasladado de inmediato a un centro médico para su evaluación y posteriormente entregado a sus padres.
La familia expresó su agradecimiento a las autoridades por la rápida respuesta.
III. Perfil de la detenida y móviles del delito
Sayra Pusa Hernández, de 28 años, habría sufrido la pérdida de un embarazo semanas atrás, lo que la llevó a ocultar el hecho y continuar simulando su estado de gestación.
De acuerdo con fuentes policiales, la mujer habría planificado el rapto con antelación, aprovechando su conocimiento de las instalaciones del hospital y la confianza que generaba su apariencia de trabajadora de salud.
Durante su detención, la mujer no opuso resistencia y afirmó que el bebé era suyo.
Sin embargo, las pruebas médicas y las declaraciones de testigos confirmaron su responsabilidad en el secuestro.
La Fiscalía ha iniciado una investigación por el presunto delito de secuestro agravado, tipificado en el artículo 152 del Código Penal peruano, que contempla penas de hasta 25 años de prisión cuando la víctima es un menor de edad.
IV. Reacciones institucionales y medidas correctivas
El caso ha generado conmoción en la comunidad iqueña y ha puesto en evidencia fallas en los protocolos de seguridad del hospital.
La Red Asistencial de EsSalud en Ica emitió un comunicado en el que lamentó profundamente lo ocurrido y anunció la apertura de una investigación interna para determinar responsabilidades administrativas.
Asimismo, se ha dispuesto el reforzamiento de los controles de acceso a las áreas críticas del hospital, la verificación de credenciales del personal y la instalación de sistemas de identificación biométrica para evitar el ingreso de personas no autorizadas.
El Ministerio de Salud, por su parte, exhortó a todos los establecimientos de salud del país a revisar y actualizar sus protocolos de seguridad, especialmente en las áreas de neonatología y maternidad.
V. Un llamado a la prevención y la vigilancia ciudadana
Este lamentable episodio pone en evidencia la necesidad urgente de fortalecer los sistemas de seguridad en los hospitales públicos y privados del país.
La confianza de los ciudadanos en las instituciones de salud depende, en gran medida, de la capacidad de estas para proteger a los pacientes más vulnerables.
La rápida acción de la Policía Nacional evitó un desenlace trágico, pero el caso deja lecciones importantes sobre la importancia de la vigilancia, la capacitación del personal y la implementación de tecnologías que garanticen la seguridad de los recién nacidos.

