El presidente José Jerí, en coordinación con el Ministerio de Relaciones Exteriores, dispuso la remoción de varios embajadores políticos designados durante la gestión de la expresidenta Dina Boluarte.
La medida, oficializada mediante resolución suprema publicada en el diario El Peruano, forma parte de un proceso de reorganización diplomática orientado a fortalecer el profesionalismo en el servicio exterior.
Entre los funcionarios cesados destaca Gustavo Adrianzén Olaya, ex primer ministro y representante permanente del Perú ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Su salida marca el fin de una etapa de nombramientos políticos en cargos estratégicos de la diplomacia peruana.
También fueron retirados José Luis Sardón de Taboada, embajador ante la Organización de Estados Americanos (OEA); Alfredo Ferrero Diez Canseco, embajador en Italia; y Luis Juan Chuquihuara Chil, embajador en Uruguay, entre otros.
La resolución cancela las Cartas Credenciales y Plenos Poderes otorgados a los diplomáticos cesados, y establece que la fecha efectiva de término de funciones será determinada por resolución ministerial.
Hasta el momento, la Cancillería no ha anunciado a los nuevos representantes, aunque se anticipa que los próximos nombramientos priorizarán perfiles de carrera diplomática.
Esta decisión se enmarca en el contexto de transición política tras la salida de Boluarte del poder, y responde a la intención del nuevo gobierno de revisar los nombramientos realizados por razones políticas. El presidente Jerí ha manifestado su compromiso con la institucionalidad y la meritocracia en el servicio exterior, en un esfuerzo por recuperar la confianza en la política internacional del país.
