Tres proyectos eléctricos y viales pueden beneficiar a más de 400 mil iqueños, pero su ejecución depende de un entorno político estable.
La Red de Estudios para el Desarrollo (REDES) ha identificado que en la cartera de la Agencia de la Promoción de la Inversión Privada (ProInversión) figuran tres obras que pueden beneficiar a más de 400 mil habitantes en Ica: dos proyectos de modernización del sistema eléctrico regional y la mejora de la carretera que une la costa con la sierra de Huancavelica.
Estas iniciativas apuntan a asegurar energía más confiable, reducir costos logísticos y mejorar la conectividad entre productores y mercados.
Para que ello ocurra, el país necesita un entorno político y social estable que dé previsibilidad a las empresas privadas.
Esa confianza es la que impulsa su decisión de invertir y asumir la ejecución de proyectos, hoy pendientes de concretarse en la cartera de ProInversión.
“Desde 2021, hemos vivido una alta rotación de autoridades: tres presidentes y 169 ministros.
Esa volatilidad, sumada al aumento de la inseguridad y a movilizaciones sociales, complica la toma de decisiones de largo plazo por parte de inversionistas.
Según el Banco Central de Reserva, la inversión privada podría crecer 6.5% este año frente a 2024, pero su consolidación depende de reducir los riesgos internos y garantizar continuidad en la gestión pública”, explicó Giacomo Puccio, economista de REDES.
El especialista remarcó que cuando hay una alta rotación de funcionarios se crea un clima de incertidumbre, y la posibilidad de que los proyectos se paralicen y los inversionistas replanteen sus planes.
En este escenario, la corrupción también pasa factura: solo en 2023 le costó a la región más de S/633 millones, según la Contraloría.
Añadió que se necesita estabilidad y reglas claras para que las obras logren ejecutarse.

En detalle, las tres obras se encuentran en etapa de estructuración y formulación, es decir, aún no cuentan con una empresa interesada en ejecutarlas.
Entre ellas está la construcción de la subestación Los Viñedos, en el distrito de Parcona, que buscará fortalecer el suministro eléctrico en Villacurí, zona del distrito de Salas, reconocida por ser la mayor productora de uvas del país y con alta capacidad agroexportadora e industrial.
También se incluye el refuerzo del corredor eléctrico que conecta Ica con Chilca, lo que reducirá los cortes de energía y garantizará un abastecimiento más estable para la región.
Y la última obra será una intervención vial que mejorará más de 400 kilómetros entre Chincha, Pisco, Parcona y el ingreso a Huaytará (Huancavelica), rehabilitando tramos deteriorados y asegurando una transitabilidad permanente.
Esto reduce tiempos y costos logísticos para productores agrícolas, facilita el acceso a puertos y mercados y contribuye a la integración productiva entre costa y sierra.
Un entorno político estable también facilitaría concretar otras oportunidades como el Tren Lima Ica, en el que tres empresas británicas han mostrado interés.
Su ejecución reduciría los tiempos de viaje, impulsaría el turismo y mejoraría el transporte de carga hacia los puertos, dinamizando la economía regional.
Se requiere, sin embargo, una gestión eficiente del Estado para asegurar su desarrollo y atraer inversión.
Lo mismo ocurre con la expansión minera en Nasca y Marcona, que podría incrementar la recaudación y financiar más colegios, hospitales y obras locales.
“La inversión privada es el motor del empleo y la competitividad regional. Ica cuenta con ventajas productivas reales; la tarea es sumar continuidad institucional, gestión eficiente y seguridad para que los proyectos en cartera pasen del papel a la obra, generen más oportunidades de trabajo y fortalezcan los servicios públicos.
De esta manera, la inversión se traduce en bienestar para las familias y en un desarrollo sostenible para toda la región”, concluyó Puccio.

