La Junta Nacional de Justicia (JNJ) resolvió, por unanimidad, destituir a la fiscal suprema Delia Milagros Espinoza Valenzuela, tras determinar que incurrió en faltas muy graves que afectaron la imagen institucional del Ministerio Público y la confianza ciudadana en el sistema de justicia.
La decisión fue adoptada el 23 de enero de 2026, en sesión plenaria presidida por María Teresa Cabrera Vega.
El caso se originó luego de que Espinoza no acatara la Resolución N.° 231-2025-JNJ, que ordenaba la reposición de Liz Patricia Benavides Vargas como fiscal suprema titular.
Según el órgano constitucional autónomo, la negativa de Espinoza a cumplir con la disposición vulneró principios básicos de legalidad y respeto a las decisiones de la máxima autoridad en materia de justicia.
Durante la audiencia, Espinoza negó haber cometido alguna falta que justificara su destitución y defendió su actuación como ajustada a derecho.
Sin embargo, la JNJ concluyó que su conducta configuraba una falta muy grave, pues implicaba desconocer una resolución firme y socavar la institucionalidad del Ministerio Público.
La medida fue aprobada por unanimidad, aunque algunos miembros del pleno señalaron que no debía imputarse simultáneamente faltas graves y muy graves. No obstante, la ponencia elaborada por el magistrado Víctor Hugo Chanduví Cornejo recalcó que se respetó escrupulosamente el derecho a defensa de la exfiscal suprema.
La destitución de Espinoza se suma a una serie de decisiones recientes de la JNJ que buscan reforzar la disciplina y la transparencia dentro del Ministerio Público.
El caso ha generado debate en círculos jurídicos y políticos, pues algunos consideran que la sanción es ejemplar y necesaria para preservar la institucionalidad, mientras otros cuestionan la severidad de la medida.
Espinoza, por su parte, anunció que acudirá al Poder Judicial mediante una demanda de amparo, con el objetivo de revertir la decisión y recuperar su cargo. Este recurso abre un nuevo capítulo en la controversia, ya que el Poder Judicial deberá pronunciarse sobre la legalidad y proporcionalidad de la sanción impuesta por la JNJ.
La destitución también tiene implicancias en la estructura interna del Ministerio Público, pues obliga a una reconfiguración de los cuadros de fiscales supremos y podría influir en procesos clave que requieren estabilidad institucional. Analistas advierten que este tipo de decisiones, aunque necesarias para garantizar disciplina, deben acompañarse de reformas más profundas que fortalezcan la independencia y credibilidad del sistema de justicia.
En conclusión, el caso de Delia Espinoza refleja las tensiones entre la autonomía de los fiscales y la autoridad disciplinaria de la JNJ. Mientras la exfiscal suprema busca defender su posición en los tribunales, la Junta reafirma su rol como garante de la ética y la legalidad en el ejercicio de la función pública. Lo que ocurra en los próximos meses será determinante para el futuro del Ministerio Público y para la percepción ciudadana sobre la justicia en el Perú.
Fecha de destitución: 23 de enero de 2026.
Órgano decisor: Junta Nacional de Justicia (JNJ).
Motivo: No acatar resolución que ordenaba la reposición de Patricia Benavides.
Consecuencia: Destitución del cargo de fiscal suprema.
Acción futura: Espinoza presentará demanda de amparo ante el Poder Judicial.

