La música se detuvo y el escenario quedó en silencio. El actor y cantante argentino Fede Dorcaz fue asesinado el jueves en la Ciudad de México, víctima de lo que las autoridades describen como un “ataque directo” mientras circulaba por el Anillo Periférico, en la alcaldía Miguel Hidalgo.
Tenía sueños por cumplir, ensayos por terminar y una vida que vibraba con arte y pasión.
La Secretaría de Seguridad Ciudadana confirmó que Dorcaz recibió varios disparos por parte de individuos que se desplazaban en motocicletas.
Las cámaras de videovigilancia están siendo revisadas para identificar a los responsables, mientras la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México abrió una investigación por homicidio. Equipos forenses y de investigación trabajan para esclarecer lo ocurrido.
Fede no era solo un artista. Era una presencia luminosa que se preparaba para participar en el reality Las Estrellas Bailan en Hoy, donde compartiría escenario con su pareja, la actriz Mariana Ávila. El programa, transmitido por Televisa, expresó su dolor con un mensaje que resonó en redes:
“Fede deja un gran vacío en nuestro equipo. Su recuerdo y su pasión seguirán inspirándonos siempre. Descanse en paz Fede Dorcaz.”
En la emisión del viernes, el programa dedicó un emotivo segmento a su memoria, mostrando imágenes de los ensayos junto a Mariana. Ella, profundamente afectada, escribió en su cuenta de X:
“Siempre serás mi persona favorita en todo el mundo, te amo te amo te amo y te amaré siempre.”
La tragedia de Dorcaz se suma a una serie de hechos dolorosos que han sacudido al mundo artístico en México.
Hace menos de un mes, los músicos colombianos Bayron Sánchez Salazar (B King) y Jorge Luis Herrera Lemos (Regio Clown) fueron encontrados sin vida en el Estado de México, tras haber sido reportados como desaparecidos.
La Embajada de Argentina en México fue contactada por medios internacionales para obtener más información sobre el caso.
Mientras tanto, familiares, amigos y seguidores de Fede Dorcaz lo recuerdan como un alma generosa, un talento vibrante y un ser humano que dejó huella en cada nota que cantó y cada paso que bailó.
Hoy, el arte está de luto.
Y en medio del dolor, queda el eco de su voz, la ternura de sus gestos y el amor que sembró en quienes lo conocieron.
Que su luz siga brillando donde quiera que esté.


