La noche del sábado se tiñó de sangre en el distrito de Independencia, provincia de Pisco, cuando tres hombres fueron asesinados a balazos mientras consumían licor en la vía pública.
El hecho ocurrió en la tercera cuadra de la avenida Federico Huaranga, generando alarma entre los vecinos y evidenciando la creciente ola de violencia que azota la región.
Según testigos presenciales, los tres sujetos se encontraban reunidos en la vereda cuando fueron interceptados por dos individuos a bordo de una motocicleta.
Sin mediar palabra, los atacantes abrieron fuego, provocando una escena de caos y terror.
Uno de los hombres murió en el lugar, mientras que los otros dos fueron trasladados de emergencia al Hospital San Juan de Dios, donde lamentablemente fallecieron horas después.
Las víctimas fueron identificadas como:
- Héctor Zenobio Hernández Hernández, quien perdió la vida en el lugar del ataque.
- Edgar Ricardo Monrroy Portilla, con antecedentes policiales y requisitorias entre 2021 y 2023.
- Jorge Edilberto Zambrano Huamán, con detenciones previas registradas desde 2016.
El ataque fue ejecutado con precisión, lo que refuerza las hipótesis de un posible ajuste de cuentas entre bandas delictivas.
Este triple homicidio se suma a una serie de hechos violentos ocurridos en Pisco durante el mismo fin de semana, incluyendo el asesinato de un ciudadano en San Clemente la madrugada del domingo. En menos de 24 horas, la provincia ha registrado cuatro muertes violentas, lo que ha encendido las alarmas en la población y en las autoridades.
Los patrones de ejecución ataques en motocicleta, disparos a quemarropa, víctimas con antecedentes revelan una estructura delictiva que opera con impunidad y planificación.
Vecinos del distrito de Independencia expresaron su temor ante la creciente inseguridad. “Ya no se puede salir tranquilo ni sentarse en la vereda.
Vivimos con miedo”, declaró una residente que prefirió mantener el anonimato.
Comerciantes y transportistas también han manifestado su preocupación, exigiendo mayor presencia policial y operativos de control.
Tras el ataque, agentes de la Policía Nacional del Perú se desplazaron a la zona para iniciar las diligencias correspondientes.
Se recogieron múltiples casquillos de bala y se tomaron declaraciones a testigos. La Fiscalía Provincial Penal Corporativa de Pisco dispuso el levantamiento del cadáver y la apertura de una investigación preliminar por homicidio calificado.
Las autoridades manejan como principal hipótesis un ajuste de cuentas entre organizaciones criminales, aunque no se descarta la participación de sicarios contratados para ejecutar el ataque. La motocicleta utilizada en el crimen aún no ha sido localizada, y se presume que los autores huyeron hacia zonas periféricas del distrito.
En respuesta a la escalada de violencia, el Comando Policial de la Región Ica ha anunciado el refuerzo de patrullajes en los sectores más vulnerables de Pisco, así como la implementación de operativos de identificación y control de armas. Asimismo, se ha convocado a una reunión interinstitucional con representantes del Ministerio Público, gobiernos locales y juntas vecinales para coordinar acciones inmediatas.
La provincia de Pisco enfrenta una crisis de seguridad sin precedentes.
El triple homicidio en Independencia no solo refleja la brutalidad del crimen organizado, sino también la urgencia de una respuesta articulada entre las instituciones del Estado.
La ciudadanía exige justicia, protección y medidas concretas que devuelvan la paz a las calles.
La violencia no da tregua, y la lucha contra el crimen se convierte en una prioridad impostergable para las autoridades regionales y nacionales.

