Lima, 24 de noviembre de 2025 — La música peruana está de luto. Manuel Canela Martínez, reconocido cantante, compositor y guitarrista oriundo de Ica, falleció este lunes a las 4:00 p.m. en un hospital de Lima, a los 64 años, tras una dura batalla contra una enfermedad.
Su partida deja un vacío inmenso en la cultura nacional, especialmente en el bolero y la música criolla, géneros a los que dedicó más de cuatro décadas de su vida.
Nacido en la ciudad de Ica, Canela Martínez descubrió su pasión por la música desde temprana edad.
En los años 70, mientras crecía en los barrios cercanos al río Ica, comenzó a experimentar con sonidos improvisados usando ollas, latas y baldes.
A los 12 años ya mostraba un talento innato para la guitarra, instrumento que se convertiría en su sello personal y lo acompañaría hasta el final de sus días.
Su sensibilidad artística y su capacidad para transmitir emociones a través de la música lo llevaron a convertirse en un referente indiscutible del bolero iqueño.
Conocido como la “primera guitarra del bolero”, Manuel Canela fue un puente entre la tradición criolla y la innovación musical, logrando que sus composiciones trascendieran fronteras.
Trayectoria y aportes musicales
La carrera de Manuel Canela Martínez estuvo marcada por la creación de temas que se convirtieron en clásicos del repertorio nacional. Entre sus composiciones más reconocidas destacan:
- “Ajena”, interpretada por Iván Cruz y premiada por la Asociación Peruana de Autores y Compositores (APDAYC).
- “Corazón de madera”, un bolero que refleja su estilo melódico y profundo.
- “Cómo llora mi corazón”, pieza que se convirtió en himno de desamor y sensibilidad artística.
Su música fue interpretada por artistas nacionales e internacionales, consolidando su prestigio como compositor y guitarrista. Además, fue director de la agrupación Arena Fina, con la que difundió el bolero iqueño y la música criolla en escenarios locales y nacionales.
En 2009, lanzó el álbum “Solo Manuel Canela”, auspiciado por la Dirección Regional de Cultura de Ica.
Este trabajo reunió 12 temas, en su mayoría instrumentales, que mostraban la madurez de su estilo y su capacidad para transmitir emociones sin necesidad de palabras.
El disco fue considerado un aporte invaluable a la preservación del bolero peruano.
Su trayectoria también estuvo marcada por el reconocimiento de instituciones culturales y asociaciones de músicos, que lo destacaron como un defensor de la identidad musical peruana. Manuel Canela no solo fue un artista, sino también un maestro que inspiró a nuevas generaciones de guitarristas y cantautores.
Legado y despedida
El fallecimiento de Manuel Canela Martínez ha generado múltiples muestras de pesar en Ica y Lima.
Amigos, colegas y seguidores lo recuerdan como un hombre generoso, apasionado y comprometido con su arte. “Hoy la música y tus amigos lloran tu partida”, expresaron sus allegados en un emotivo homenaje.
La comunidad artística prepara ceremonias de despedida en Ica, donde se espera que músicos locales interpreten sus composiciones más emblemáticas como tributo a su memoria.
Su legado no se limita a las canciones que compuso, sino también al ejemplo de perseverancia y amor por la cultura que dejó en cada escenario que pisó.
Manuel Canela Martínez será recordado como un símbolo de la música criolla y el bolero peruano. Su guitarra seguirá resonando en cada rincón donde se celebre la identidad musical del país.
Su obra constituye un patrimonio cultural que trasciende generaciones y que permanecerá vivo en la memoria colectiva.
La partida de Manuel Canela Martínez marca el fin de una era, pero también reafirma la vigencia de su legado.
Su vida fue un testimonio de entrega absoluta a la música, y su obra seguirá siendo fuente de inspiración para quienes buscan en el bolero y la música criolla un reflejo del alma peruana.


