Aunque el Perú cerraría el año 2025 con un crecimiento económico cercano al 3%, dos regiones enfrentarían recesión debido a la caída de sus principales actividades productivas y una débil ejecución de inversión pública. Se trata de Tumbes y Huánuco, según estimaciones del Instituto Peruano de Economía y proyecciones del Ministerio de Economía y Finanzas.
En el caso de Tumbes, la contracción estaría vinculada a la disminución de agroexportaciones como el banano y el mango, afectadas por condiciones climáticas adversas y problemas logísticos. Además, la inversión pública en la región ha sido limitada, lo que ha frenado el dinamismo económico.
Por su parte, Huánuco registra una desaceleración en la producción agrícola, especialmente de papa, café y maíz, sumado a dificultades en conectividad vial y baja ejecución presupuestal.
Estos factores han generado un entorno de estancamiento económico que podría cerrar el año con cifras negativas.
Mientras tanto, otras regiones como Apurímac y Junín lideran el crecimiento gracias al impulso minero, especialmente por la expansión de operaciones como Las Bambas y Toromocho.
El consumo privado y la recuperación del sector construcción también contribuyen al repunte nacional.
El contraste entre regiones en expansión y otras en recesión evidencia la necesidad de políticas diferenciadas que atiendan las brechas estructurales y fortalezcan la inversión descentralizada. El MEF ha anunciado que el nuevo Marco Macroeconómico Multianual incluirá medidas específicas para reactivar las economías regionales más rezagadas.

